El 48% de personas que atiende el comedor solidario París 365 no tiene vivienda y el 40% no tiene opción de ducharse o lavar la ropa por su cuenta. La dinámica no solo se repite, sino que se acrecienta.
Desde la pandemia venimos advirtiendo de que servir más menús ya no se traduce en que atendemos a más personas. En 2024 mantuvimos 60 plazas en el comedor y servimos prácticamente los mismos desayunos, comidas y cenas que el año anterior. Sin embargo, atendimos a 168 personas, un 7% menos.
En la despensa, a la que acuden familias con menores, la fotografía es todavía más evidente: mismas 60 plazas, mismas cestas repartidas, pero un 32% menos de personas atendidas, 479. Todo parece indicar que al cierre de 2025 va a desequilibrar todavía más esta balanza.
París 365 es una entidad comprometida con la dignidad de su servicio. Es decir, no establecemos ningún límite de estancia para nuestras usuarias y usuarios. Es la situación de cada persona y familia la que marca los plazos. Mientras tanto, siempre les quedará París para cubrir la alimentación y vestimenta digna, pero también para acompañar en el proceso hacia una vida independiente.
No obstante, la pobreza estructural cada vez nos lo pone más complicado. La actual Ley de Extranjería continúa generando situaciones de exclusión que se traducen en la imposibilidad de acceder a un empleo digno, a una vivienda estable o a los servicios básicos de protección social. Una normativa que deja a muchas personas en un limbo jurídico y social, forzándolas a la precariedad y empujándolas a la dependencia de recursos de emergencia como el nuestro. No podemos dejar de exigir una política migratoria basada en los derechos humanos, que reconozca a todas las personas como titulares de derechos, independientemente de su origen o situación administrativa.
En esta ocasión el espacio que hemos elegido para la rueda de prensa no es el comedor, sino su txoko de entrada. Para explicar el motivo hay que remontarse al cierre presencial del servicio de cenas en París 365 por problemas de convivencia en el barrio, entre febrero y abril del presente año. La búsqueda de soluciones a estos conflictos y la prevención han fortalecido nuestras raíces comunitarias.
Este txoko renovado, mediante auzolan y en conjunto con Matalaz, es fruto de toda esa labor. Con la participación de personas usuarias y vecinas, de igual a igual. Entre otras muchas cosas, donde antes había mesas pegadas a la pared con sillas, ahora hay una gran mesa con bancos alrededor.
Simples cambios como estos significan mucho para París 365. En agradecimiento, vamos a publicar un fanzine, con un precioso diseño a cargo de Muxu Estudio Creativo. Lo repartiremos por nuestro entorno para devolverle a la comunidad lo que esta nos ha dado.
Bajo el concepto de auzodefentsa, que aúna autodefensa y auzo (barrio), hemos recopilado un relato breve y tres entrevistas dobles de la comunidad de París 365, para simbolizar la unión frente a los discursos que nos separan.
Esta experiencia comunitaria tan positiva nos plantea una solución a algo que nos preocupa, especialmente desde 2020: A pesar de que mantenemos nuestra masa social y los ingresos que nos aporta, el encarecimiento de los productos de consumo y de energía se ha acentuado en el último lustro, con una subida del IPC del 19%.
No podemos hacer frente a todos nuestros costes con el mismo presupuesto que antes, a pesar de la inestimable ayuda de donantes particulares o entidades como Panadería Arrasate, Paz de Ziganda Ikastola, Colegio Jesuitas, Banco de Alimentos, Ziordi Running Taldea, Pescadería Hermanos Arlegui, UPNA, Huertas Amigas, Irrintzi Taldea y muchas otras que podéis encontrar en la memoria.
Por eso, a partir del 10 de diciembre lanzaremos una campaña con la meta puesta en lograr 365 nuevas personas socias, con una cuota libre. El objetivo no es otro que el de seguir garantizando la alimentación y vestimenta digna los 365 días del año a quien lo necesite.
Gracias a todas las personas voluntarias, donantes, socias y colaboradoras que lo hacéis posible.